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La pareja Dessì-Armiliato,
gran atractivo de la reposición de “Aida”
La soprano y el tenor italianos protagonizan hoy en el
Liceu la nueva versión de la clásica producción con telones de Mestres
Cabanes
MARINO RODRÍGUEZ - 18/07/2003
Barcelona
La espectacular ópera de Verdi “Aida” regresa a partir de hoy al Liceu
en siete funciones veraniegas fuera de abono para las que la gran
mayoría de las entradas “volaron” al poco de aparecer a la venta. Se
repone para la ocasión la clásica, hermosa producción de telones
pintados realizada en 1945 por Josep Mestres Cabanes (Manresa,
1898-1989) que se recuperó hace dos años con gran éxito.
Montar “Aida” requiere siempre un gran esfuerzo y en esta ocasión,
como hace dos años, el Liceu pone en juego a cerca de 500 personas:
ocho cantantes solistas, más de cien coristas, casi otros tantos
figurantes, una quincena de bailarines, 130 músicos (90 en el foso de
la orquesta y 40 en el escenario), 30 maquinistas (encargados de
montar y desmontar los decorados), 14 utileros (responsables del
atrezzo), 19 eléctricos, 28 ayudantes de sastrería –se usan más de 300
trajes en la obra, ideados por la reconocida diseñadora italiana
Franca Squarciapino–, 28 maquilladores y 20 personas más entre
regidores, equipo de dirección de escena, de coreografía, etcétera.
Con todo, dado que la producción ya es conocida, el gran atractivo de
esta reposición reside en la pareja protagonista, integrada por dos
estrellas italianas que también son pareja en la vida real: la soprano
Daniela Dessì (Aida) y el tenor Fabio Armiliato (Radamés). Repiten
papeles respecto a la presentación del 2001 otras destacadas figuras,
como el barítono Joan Pons (Amonasro), la mezzo Elisabetta Fiorillo
(Amneris) y los bajos Stefano Palatchi (rey) y Roberto Scandiuzzi (Ramfis).
El segundo reparto está encabezado por Michèle Crider (Aida), Franco
Farina (Radamés), Carlos Almaguer (Amonasro) y Carolyn Sebron
(Amneris). De la dirección musical se ocupa Miguel Ángel Martínez, una
de las más destacadas batutas españolas, que aunque ya ha tenido
oportunidad de conducir en alguna ocasión a la orquesta del Liceu es
la primera vez que dirige en el teatro de la Rambla.
Fabio Armiliato, que debuta en el Liceu, y Daniela Dessì –que no canta
en el Gran Teatre desde 1991, cuando protagonizó “Maria Stuarda”, su
segundo trabajo aquí tras un “Otello” (1985)– forman una de las
parejas más elogiadas de la ópera actual, especialmente en el
repertorio verista italiano. “Daniela y yo somos de la misma ciudad,
Génova. Recuerdo haber asistido a su debut operístico allí y desde
entonces comencé a admirar su trabajo. Tras una larga amistad,
comenzamos a cantar juntos y a ser pareja en la vida real hace tres
años”, afirma Armiliato. “Estoy contenta de que nos uniéramos cuando
ambos ya éramos reconocidos y teníamos una gran madurez artística. Eso
deja claro que no cantamos juntos para tener más popularidad, sino
porque también nos entendemos muy bien en lo artístico y nuestra
relación aporta algo extra a nuestro trabajo”, añade Dessì.
El director artístico del Liceu, Joan Matabosch –que ratifica que “se
nota una química, una intensidad especial” cuando Dessì y Armiliato
actúan juntos– ya ha fichado a la pareja para otras dos óperas:
“Tosca” (próxima temporada) y “Madama Butterfly”. |